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Riesgos y oportunidades del sector energético mundial: Cómo afrontar el desafío del cambio

By David J. O'Reilly, Presidente y Director Ejecutivo
ChevronTexaco Corporation

XVII Congreso Mundial de Petróleo

Río de Janeiro, Brasil, Septiembre 4, 2002

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Estoy muy contento de unirme a todos ustedes, aquí, en el día de hoy.

Desde 1913... nuestra compañía -bajo la marca Texaco- ha mantenido una presencia constante en Brasil.

Hoy... seguimos igual de comprometidos a proveerles productos y servicios de calidad en el sector energético.... así como a ayudar a las naciones de la región a desarrollar sus recursos energéticos.

Deseo agradecer a Eivald Rfren y Joao Carlos de Luca por todo lo que han hecho para que este Congreso Mundial del Petróleo sea un evento memorable.

También deseo agradecerles por haberme invitado a hablar sobre un tema tan importante. Es para mí también un honor compartir esta sesión plenaria con Chakib Khalil.

El "Desafío del cambio" es un tema presente y central no sólo para la industria energética... sino para los pueblos y naciones de cualquier parte del mundo.

Casi en dondequiera que miremos... en las instituciones... se están desafiando las prácticas y premisas existentes.

Tras una década de cantar las alabanzas de la globalización... todos sabemos que un mundo "más pequeño" no es necesariamente lo mejor, ni automáticamente un mundo más próspero.

Los cambios están ocurriendo rápidamente al comienzo de este nuevo siglo:

  • Terrorismo mundial
  • Virus financiero
  • Innovación tecnológica
  • Y agitación política.

Las repercusiones se sienten por todas partes - y son demasiado complejas para definirlas o predecirlas con facilidad. Cambios de semejante magnitud nos plantean un desafío a todos que no tiene precedentes.

Hoy quisiera ayudar a navegar en medio de estas aguas turbulentas adoptando un enfoque particular; un principio que a mi parecer sirve por igual a cualquier tipo de negocio... no sólo a los de nuestra industria: se trata del principio de Alianza.

Alianzas de diferentes tipos: con gobiernos... comunidades anfitrionas... organizaciones no gubernamentales, y demás compañías.

La Alianza... cada vez más y más... es un principio básico de los negocios, fundamental para garantizar el triunfo de cualquier estrategia que nos propongamos...y quizás sea uno de los mejores medios de los que disponemos -tal vez el único- para hacer que nuestros negocios sean más rentables en su empresa de hacer de este mundo un lugar más seguro y estable.

Acabo de describir la Alianza como un principio; sin embargo, no me interesa tanto el cómo se describe Alianza sino el cómo practicamos el concepto.

Efectivamente, la "práctica de la alianza" fue el tema central de la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sustentable de Johannesburgo. Allí se debatió ampliamente el papel que corresponde desempeñar el sector empresarial para atender los desafíos mundiales. Como lo señaló el Secretario General Kofi Anna, "No le estamos pidiendo a las corporaciones que hagan cosas diferentes a las que realizan en sus operaciones de negocios normales; les estamos pidiendo realizar sus negocios normales de una manera diferente."

El análisis de la importancia de las alianzas en nuestro sector no podría ser más oportuno.

En los próximos diez años habrá cambios en nuestra industria tan dramáticos como en cualquier otra década de la historia. Y ello es cierto no solamente para nuestra industria sino para los países donde operamos -países que se encuentran de Norte a Sur, de Oeste a Este, y ricos y pobres.

Cada uno de esos países es único; cada uno se encuentra en una etapa diferente de desarrollo; y cada uno... en consecuencia... tiene sus propias necesidades, agenda y ambiciones.

Mientras muchas naciones desarrolladas continúan su transición de economía manufacturera a economía de servicios.... muchos naciones en vías de desarrollo están construyendo - o aún buscando - la infraestructura básica y los medios financieros que necesitan para participar plenamente en la economía mundial.

Allí es donde entramos nosotros en juego - literalmente hablando. Las compañías petroleras y de gas operan por necesidad en algunos de los sitios más desafiantes del planeta

  • lugares donde las políticas fiscales... comerciales.. y de inversiones evolucionan a medida que las naciones en desarrollo lo hacen;
  • lugares donde la distribución de la riqueza es desigual;
  • lugares donde las políticas ambientales y sociales difieren diametralmente.

Quienquiera que piense que la globalización está creando un mundo homogéneo no ha pasado mucho tiempo en el negocio petrolero.

Hubo una época en la que la sabiduría convencional sugería que la globalización podría desmoronar virtualmente cualquier frontera.

Pero en realidad...las fuerzas del nacionalismo son igual de fuertes... y todos los días vemos muestras de orgullo nacionalista básico en las acciones de los pueblos y sus gobiernos.

Es más lo que distingue a cada país que lo que lo asemeja a otro. Aún así... sí podemos tener claro algunas verdades básicas que trascienden fronteras e identidades nacionales.

Sabemos que la forma y estructura de nuestra industria están cambiando.

Los hidrocarburos son un recurso finito. Y los recursos que efectivamente existen están concentrados, cada vez más, en muy pocas manos.

Casi el 75% de las reservas petroleras mundiales se hallan en siete países. Y más de dos tercios de dichas reservas están controladas por compañías petroleras nacionales sin acceso equitativo a las compañías petroleras internacionales.

Mientras las compañías propiedad del Estado antes se mantenían dentro de sus fronteras... Hoy las compañías petroleras nacionales están comenzando a verse cada vez más como compañías petroleras internacionales -operan alrededor del mundo... buscan socios e inversionistas... y acogen un modelo de negocios más empresarial.

Y eso lo observamos aquí en Brasil. Petrobras es socio operativo de ChevronTexaco en el bloque de aguas profundas de Nigeria.. y busca otras oportunidades más allá de sus fronteras tradicionales.

También notamos esta tendencia en el mundo entero.

Por supuesto, lo que las compañías petroleras internacionales aportan a la mesa es el acceso al capital, tecnología y experiencia que muchas de las compañías petroleras nacionales necesitan para realizar el valor de sus recursos.

En este esfuerzo, una alianza eficaz desempeña un papel muy importante.

A medida que nuestra industria cambia de forma de, las partes que involucradas en ella también cambian.

Ahora alzan más la voz para decirnos qué esperan de nosotros. Las compañías son ahora responsables no sólo de sus

  • empleados
  • accionistas
  • vecinos
  • socios... y
  • los gobiernos anfitriones

sino también de las

  • organizaciones no gubernamentales...
  • organizaciones multilaterales .... y
  • líderes comunitarios en relación con un rango de asuntos mucho más amplio.

Por consiguiente... lo que determina el éxito ya no es únicamente las cifras operativas y financieras tradicionales.

Hoy en día estamos sujetos a nuevas normas sobre ciudadanía corporativa... derechos humanos, y ambiente, que no son menos estrictas que los requisitos financieros de la comunidad de inversionistas.

Contamos con nuevas referencias para comparar nuestro rendimiento... Desde los Principios de Sullivan... pasando por las evaluaciones de impacto social y ambiental que recientemente empezó a exigir el Banco Mundial... hasta el Acuerdo Global de las Naciones Unidas.

Ahora bien, en medio de todo este cambio... existe otra constante... que es la demanda de energía.

Sostiene todo -desarrollo económico... salud.... educación... sociedad civil.

El estilo de vida no surge por el poder de nuestras mejores intenciones. Construir una economía moderna requiere energía - y mucha...!

A medida que la población mundial continúe su ascenso -añadiendo 3 millardos de habitantes durante los próximos cincuenta años, presenciaremos el correspondiente incremento de la demanda energética... y en sus aspiraciones básicas.

A mi parecer... estemos en el mundo de los negocios o en el gobierno... éste será el reto que definirá al siglo XXI.

¿Cómo permitirle a estos 3 millardos de habitantes... su mayoría en el mundo en desarrollo.. gozar de un nivel de vida que por lo menos se asemeje de alguna manera al que muchos de nosotros disfrutamos en el mundo desarrollado de hoy?

Se trata de un desafío inmenso. Aunque hemos progresado mucho....hoy todavía un millardo de personas del mundo lucha por sobrevivir con menos de un dólar diario.

Desde la perspectiva moral... de la seguridad... desde la perspectiva económica... el desafío continúa creciendo y no podemos ignorarlo.

Una de las soluciones es desarrollar los recursos de manera responsable y suministrar la energía que el mundo necesita para desarrollarse.

Desarrollar estos recursos... requerirá capital. Requerirá experiencia... una buena gerencia... creatividad.. y tecnología.

Requerirá de todo esto - pero, y cada vez más... requerirá de algo más:

Requerirá trabajar en Alianza.

No existe una definición "talla única" de Alianza.

No obstante... nuestra compañía ha elaborado una lista de algunos de sus elementos esenciales en un documento que llamamos "La Filosofía de ChevronTexaco".

Allí se establece.. en términos claros... "el firme compromiso (de nuestra compañía) de ser buenos socios... para construir relaciones productivas... de cooperación... confianza y beneficio.."

No vemos la Alianza como una virtud ingeniada únicamente para inspirar. Por el contrario, bien practicada constituye una manera pragmática de afrontar los desafíos que son demasiado grandes y los riesgos que son demasiado complejos para que cualquiera de nosotros los aborde solo.

También uno puede reunir a unos cuantos terceros, firmar una hoja de papel y llamar a eso Alianza. Para que una Alianza triunfe debe construirse sobre una base de confianza, integridad y responsabilidad. Es por ello que los socios establecen reglas claras de partida - y se aseguran de que sean respetadas. Sin agendas ocultas. Sin cambio de normas. Se trata tan sólo de un diálogo honesto sobre intereses mutuos.

Para que una Alianza dure - debe ser sustentable y mutuamente beneficiosa... entonces sí puede ser un factor de éxito. El raciocinio de hacer negocios de la Alianza está cada vez más claro, al igual que los beneficios que reporta a los países en vías de desarrollo. A nivel macro se encuentra la energía en sí, combustible del crecimiento económico que eleva la calidad de vida. Los ingresos y repercusiones de la producción de petróleo y gas pueden servir de combustible para el desarrollo económico y social durante mucho tiempo tras el cierre de un pozo de petróleo. El petróleo podrá ser finito, pero el progreso no tiene que serlo.

Más allá de este caudal de energía e ingresos hay más:

  • Contratación y procura locales...
  • Adiestramiento y desarrollo de habilidades....
  • Transferencia de tecnología... y
  • Construcción de infraestructura.

Hay un poderoso ejemplo actualmente en Asia Central, donde tres gobiernos y tres compañías de seis países diferentes han trabajado conjuntamente para construir el oleoducto del mar Caspio. En el transcurso del proyecto, más del 70 por ciento de los desembolsos -casi 2 millardos de dólares- llegó a las manos de compañías locales.

Y aquí en América del Sur, el gobierno venezolano y PDVSA buscaron activamente la participación de compañías petroleras y de gas internacionales para desarrollar la Plataforma Deltana, una importante oportunidad costa afuera.

Los beneficios económicos no se circunscriben a la vida de un proyecto. La inversión inicial es el imán que atrae inversiones adicionales. La base económica que construimos puede atraer inversionistas de afuera de la industria energética - lo cual ayuda a los países anfitriones a erigir una economía más estable y diversificada, convertirse en jugadores más poderosos del mercado global y crear desarrollo verdaderamente sustentable.

Hay ciertas cosas que el gobierno -y sólo el gobierno- puede lograr. El gobierno puede mantener el orden civil, imponer la obligación de la ley y el contrato, y satisfacer las necesidades más básicas de sus ciudadanos.. desde vivienda y agua potable hasta educación primaria.

Y he aquí lo que las compañías petroleras internacionales pueden hacer:

  • podemos crear empleos e impulsar el crecimiento económico
  • ser catalizadores de un cambio positivo
  • proveer la energía que los países necesitan para crecer más, y elevar la calidad de vida de sus pueblos.

Y he aquí otra cosa que podemos hacer: Podemos dejar de excusarnos. Podemos dejar de citar nuestras limitaciones como razones para guardar silencio o voltear la mirada. Es cierto que una vasta reforma social no debe ser impuesta desde el exterior.

Pero como lo señalara el Ministro de Hacienda de Gran Bretaña, Gordon Brown, las empresas están obligadas a "afrontar el desafío del desarrollo y no a darles la espalda".

Ciertamente, parece existir la nueva resolución de que lo compartamos en esta era de globalización.

Si todos lo entendemos bien. Si aplicamos nuestra experiencia y conocimientos hacia el logro de metas comunes los beneficios netos serán enormes.

Si desarrollamos los recursos energéticos de la manera correcta, los beneficios fluirán hacia los ciudadanos de nuestras comunidades anfitrionas, ayudando a satisfacer las necesidades de la sociedad, y hacia nuestros accionistas, para quienes, por supuesto, trabajamos.

Está claro que las expectativas acerca de nuestro desempeño colectivo son ahora mayores. De manera que ya no basta con señalar que las alianzas sirven. Tenemos que hacer que sirvan más.

Afrontemos entonces el desafío. Sostengamos el diálogo. Este es el modelo de Alianza al que aspira ChevronTexaco, y creo que es el modelo al que todas las empresas del mundo deberían aspirar.

Como todos somos parte de este asunto...todos podemos ayudar a encontrar soluciones... y todos debemos estar listos y dispuestos -a afrontar el desafío del cambio.

Updated: September 2002